-
Que vacía
siento mi vida- decía Paul. Si tanta ciencia pudiera devolverme el momento más
feliz de mi vida
-Me
consta que te has esforzado todos los días de tu existencia, aunque mucho no hayas
querido decirme exactamente de que se trata ese experimento – dijo la voz de
Rachel, una mujer joven, amiga de Paul.
- Me
sorprende que sorprende que con tu capacidad intelectual y una carrera de
psicología encima, no hayas sido capaz de leer mi mente y averiguar el motivo
por el que trabajo en tal invento- respondió el joven
-mmm,
tu mente es algo complicada, pero creo que no me engañas. Espera un segundo..
mm déjame adivinar, lo tengo. Antes de conocerte te peleaste con tu novia, ella
se fue a otra ciudad quizás más lejos, sin decir a donde, y ahora con tus
conocimientos científicos estás viendo la forma de crear una máquina del tiempo
y regresar al pasado. Dime la parte en la que me equivoque
-Ella
no se fue lejos-dijo tristemente el joven.
-Deberías
un poso más en mi
-Murió
en un accidente, ocurrió hace 4 años, volvíamos de cenar casi a las 12 de la
noche.
-Aun no
me has dicho su nombre- dijo Rachel
-Estrella
y realmente le hacía honor a su nombre
Creo
que no quieres continuar hablando
-Fue la
mejor y la peor noche de mi vida.
-No te
entiendo, explícate.
-Esa
noche luego de salir de el restaurante fuimos asia una plaza, nos sentamos en uno de los bancos
justo al lado de un árbol viejo y en ese momento apareció uno de los fenómenos más
hermosos del mundo, una estrella fugaz, era tan hermosa como ella.
-Me
imaginó que te dijo que pidieras un deseo
-Sí, lo
recuerdo como si fuera ayer. Yo pedí que tuviéramos la oportunidad de mirar
otra estrella fugaz juntos, luego de eso ella sonrió y me dijo que había pedido
lo mismo que yo, sin yo siquiera decir una palabra.
-Era
adivina como yo – sonrió Rachel
Continuará
Continuará

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